coworking y productividadSi trabajas desde casa ya lo sabrás: después de estar manos a la obra cinco minutos te levantas para poner una lavadora (“aprovecho”). A la hora, vas a picar algo a la nevera y el perro te mira con cara de ay. Lo sacas a pasear “un ratito”. Antes de hacerte la comida (no lo hiciste el día anterior) te das cuenta de que te falta “el-ingrediente-fundamental”. Entonces bajas “un momento” a comprarlo. Con el estómago lleno, piensas “bueno, una siestecita de diez minutos me irá bien”… y pasa media hora. Y así, las interrupciones llegan hasta el final del día (regar las plantas, una llamada de tu madre, el fontanero), en una jornada maratoniana en la que el resultado es doblemente devastador: cansancio 10, productividad 0.

Aprovechar el tiempo, ser más resolutivo, más eficaz y más productivo (sin necesidad de invertir más horas) es la meta que perseguimos todos. Pero, ¿cómo hacer para vencer la inercia que nos lleva un día tras otro a la dispersión?

Algunos de los consejos que hemos recopilado de los expertos, hablan de:

Trazar objetivos: Hay que diseñar un plan. Y, para eso, parar y pensar: ¿Qué quiero hacer? ¿Por qué?

Planificar: Una vez claras las metas, el siguiente paso es “¿Qué tengo que hacer? ¿Cuándo lo voy a hacer?” Confecciona una rutina diaria.

Ceñirse al horario: apúntatelo todo en una libreta y establece una fecha límite para cada tarea.

Priorizar: Desocúpate de actividades que no elijas tú y ocúpate de las que te ayudan a avanzar. Elimina compromisos que te quitan tiempo innecesariamente.

Desecha la multitarea: focaliza toda tu energía en una sola acción.

Menos es más: define objetivos que puedas cumplir. Intenta realizar menos tareas de mayor calidad.

El espacio: establece un lugar de trabajo cómodo y agradable, y dedícalo exclusivamente a tu trabajo.

Tiempo libre: Dedícale un tiempo al día a no hacer nada. Tu mente se oxigenará y luego pensarás mejor.

El entorno: Rodéate de personas que te ayuden a avanzar. Nos referimos a gente positiva y también a gente de tu propio sector que te pueda nutrir con nuevas ideas y oportunidades.

Por último, por supuesto, te recomendamos… ¡sumarte a un proyecto de coworking! ¡Y si es el nuestro, mejor! Podrás esquivar la soledad clásica del trabajador en casa y socializar con profesionales con los que formar redes de contactos, además de concentrarte mejor, motivarte y arrancar con más fuerza cada jornada.

En transforma, además, te ayudamos a darle cuerda a la productividad con un espacio diáfano y amplio, donde no solo podrás multiplicar tu
creación, sino también disfrutar del tiempo descanso con personas que, como tú, decidieron llevar las riendas de su vida laboral.

Y mientras llegas, no te desanimes. Ya sabes: todo es cuestión de costumbre. La productividad también es un hábito.