LartsiEl proyecto en el que trabaja Gara Valero desde transforma bcn, surgió en un bar mientras se tomaba un café con su socio, Stuart Jones. Él le contó que acababa de estrenar piso y que de ninguna manera quería pasar por Ikea para amueblarlo. “Me gustaría más”, dijo, “que todo sea de segunda mano, o de reciclaje, con más carácter, más personal”. Pero el problema estaba en que encontrar lo que quería suponía una ardua búsqueda por internet o recorrer la ciudad sin saber por donde empezar, ni a donde ir, es ahí cuando pensaron lo genial que sería que hubiera una página web donde estuvieran todas estas piezas únicas que hace la gente.

Así que ambos decidieron crear una página web (www.lartsi.com) donde mostrar productos sostenibles, piezas hechas a base de reutilización de recursos y empezaron a buscar artistas y artesanos para plasmar sus propuestas en un escaparate virtual. Al proyecto le llamaron LARTSI y lo definieron así: “marketplace para artistas que crean piezas únicas a través del reciclaje y la reutilización de materiales. Cada persona, artista y creativo de esta comunidad estamos unidos en pro del arte sostenible, la innovación y la búsqueda de la originalidad”.

Sentada en uno de los sofás del amplio espacio de transforma, Gara deshilacha letra por letra el nombre del proyecto para explicarlo mejor

L de “life” – Hace referencia al estilo de vida que cada uno elige, en este caso uno ecofriendly y creativo.

A de “arte” – Las piezas expuestas son el resultado de la expresión creativa de una persona, de su expresión artística. Se pueden encontrar piezas de joyería hechas con mallas de ajos; o un bote de conservas transformado en un porta velas; o un sofá hecho con hueveras; o botellas de vino convertidas en pequeños huertos…cada artesano plasma una parte de él/ella en cada una de las piezas que hace.

R de “reciclaje”, “reutilizar”, “reusar” – Todo lo que venden debe ser producto sostenible. “¿Y es económico lo que ofrecéis desde LARTSI?”, le preguntamos y Gara contesta: “Si, queremos acercar la sostenibilidad a todos los bolsillos, si queremos un cambio en los hábitos de consumo debe de dejar de ser algo exclusivo; pero también hay que cambiar de mentalidad. Se nos ha educado para valorarlo todo económicamente y que cuanto más barato sea mejor, sin importarnos el porqué (siempre va de la mano de condiciones lamentables del trabajador, de explotar recursos sin sentido); con nuestro proyecto, en cambio, la clave no es pensar en lo económico que es el producto que compro, sino en la huella que dejamos en el mundo con nuestras acciones y pensar que el dinero que pagamos no va a una gran marca, sino a una persona. No pagamos a “China”, pagamos el trabajo manual, artesanal de la persona”.

T de “transformación” – Aquí Gara hace referencia a uno de los slogans del proyecto: “Lartsi: Transformando residuos en innovación y funcionalidad”.

S de “sostenibilidad” – Gara dice que el ritmo de consumo de recursos naturales es vertiginoso, y que así no hay ecosistema que aguante. “Abogar por la sostenibilidad ya no es un concepto romántico: es una obligación”.

I de “innovación”. Uno de las metas de Lartsi es apoyar las propuestas innovadoras y sostenibles. “Dar soporte a esas mentes que trazan una alternativa a la destrucción del planeta”.

Cuando termina de deletrear el proyecto, Gara recuerda que Lartsi vende on line estos objetos –que son manuales y únicos- y que además hacen diseño de interiores, talleres, comunicación y eventos (están preparando ya el primero y será 100% sostenible) siguiendo el mismo concepto. “El consumo sin sentido es una rutina capitalista que debemos romper”, añade. En su casa, por cierto, hay varios muebles reciclados, son siempre los que más llaman la atención y de los que más orgullosa se siente.